Por Juan José Mena Carrizales.

Este lunes, iniciaron clases, pero en el desayuno de Luisito, no hubo el tradicional “huevito” de desayuno. Sólo algo de pan, y algo de café; “por suerte”, y “por ahora”.

El precio del kilogramo de huevo, ha estado costando durante varios días $35 pesos; en algunas ciudades del país, del propio Jalisco incluso, el principal estado productor, se dice que ha llegado a $40. Supuestamente “es temporal”, se dice que “bajará el precio en algunos días”, pero lo mismo dijo Bruno Ferrari, el secretario de Economía, cuando el precio del huevo había llegado a $26 pesos, el 8 de agosto. Y no bajó, sino que se disparó más.

Es interesante que las declaraciones del titular de la “Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación” (SAGARPA), sobre este tema, casi no se encuentran en la prensa. ¿Será que no tienen mucho que decir, pues su trabajo burocrático ya no implica nada del tema, nada que ver con los productores, símbolo y marca de un gobierno insensible, que continuó la destrucción del campo, el “gobierno” de Felipe Calderón, el autodenominado “Presidente del Empleo”?

Por su parte, la Secretaría de Economía (SE), supuestamente para resolver el problema, emitió dos acuerdos el 14 de agosto, por los cuales se anuncia la ampliación del cupo para importar 211,000 toneladas de huevo fresco para consumo humano (de mesa) y 24,400 toneladas para uso industrial, con el arancel-cupo establecido (exento), el 9 de agosto. La exención durará hasta el 31 de diciembre de 2012. Y el cupo se asignará mediante el procedimiento directo en su modalidad de “primero en tiempo, primero en derecho”, hasta un máximo de 10 mil toneladas por persona o empresa.

¿Salvados? Ésta es evidentemente una táctica más, del cultismo fundamentalista de mercado. Según su ideología, como Pareto lo promulgó, el óptimo se alcanzará dejando fluir libremente al mercado, las utilidades marginales de Marshall se auto-ajustarán y el equilibro se alcanzará por medio de la acción humana, dicen los austríacos a la Von Mises.

Pero dejando el hacerse puñetas de lado (según el culto diccionario de la RAE, la anterior expresión significa dejar lo estropeado o lo fracasado, a un lado), y volviendo al mundo real, dado que los 10 mayores exportadores de huevo del mundo, vendieron en los mercados externos este producto a un precio promedio de entre $1.4 y $5.8 dólares el kilogramo en el 2011, lo que equivale a entre $18.40 y 76.25 pesos, su precio difícilmente bajará. Estados Unidos que es el mayor exportador de huevo y el único país del que fuera del cupo, se pueden realizar importaciones mexicanas de ese insumo libres de arancel, en el 2011 tuvo un promedio de 2 dólares/kg en las ventas externas.

¿Pero en verdad, hay escasez?

El 21 de junio de 2012 se registraron 3 brotes de influenza aviar de alta patogenicidad tipo A, subtipo H7N3 en granjas avícolas de postura comercial de los municipios de Tepatitlán y Acatic en el Estado de Jalisco, la cual no afecta a los humanos, únicamente a las aves. El Estado de Jalisco ocupa el primer lugar en la producción nacional de huevo, en 2011 tuvo una participación del 50.9%, por ende, es el principal proveedor de huevo del centro y otras regiones del país. Sin embargo, las aves infectadas en México (2.5 millones) representan tan solo 1.7% de la parvada de gallinas productoras de huevo a nivel nacional. Y el mismo Bruno Ferrari, dijo que tras sacrificar 9 millones de aves e imponer vacunas a 68.5 millones de gallinas, ha declarado que la epidemia está controlada.

Ahora bien, no solo Luisito es el único consumidor de huevo, recordemos que en el caso del producto para consumo industrial, es además, un insumo utilizado en la elaboración de subproductos como huevo deshidratado, líquido, entre otros, y para elaborar otros alimentos como pan, galletas, pastas para sopa, mayonesas y aderezos.

Francisco Galindo,presidente de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canainpa),dice que el problema es que que los distribuidores lo esconden y por eso no hay suficiente abasto, sostiene que los proveedores niegan la venta del producto. La industria panificadora es la principal consumidora de huevo de cascarón, pues en promedio, una panadería tradicional consume entre 10 y 15 cajas a la semana y cada caja contiene 360 piezas. Sin embargo, no es el único insumo que usa la industria panificadora que ha subido: el costal de 44 kilos de harina lo adquirían los panaderos en 295 pesos, y hoy lo compran en 350 pesos, lo que implica un aumento de alrededor de 35%. Así, que el Sr. Galindo observa que el aumento generalizado del precio del pan se daría a partir de septiembre próximo, lo que que implica un alza entre 5% y 16%.

La SHCP se ha apresurado a afirmar que no habrá inflación. El Banxico dice que la “volatilidad” en los precios de los alimentos es temporal. La Secretaría de Economía, que en cuanto llegue la importación de huevo, todo se regularizará. Pero los datos que estamos revisando, apuntan a que ellos se equivocan, lo cual iremos explicando en la siguiente entrega.

Por ahora razonamos que a como vienen las cosas, estaríamos mejor con López Obrador. Me cae que sí. (Fin de la Primera Parte)

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