Por Cristofer Buendía

En el día de la mujer; honor a las madres de la energía atómica.
¿Te da miedo las historias que de la energía nuclear han esparcido los ecologistas? , ¿Te han contado muchas cosas en contra de energía nuclear?, pues más vale que el debate nuclear regrese a la escena pública, hace 7 años se ha calculado que la humanidad ya ha tocado el “techo” de explotación petrolera, la extracción del crudo será algo solvente solo los próximos 40 años, y cada día se convierte en un problema económico, político, además de militar, el agotamiento sorpresivo del petróleo literalmente podría convertirse, sin exagerar, en un apocalipsis. Las energías renovables, son simplemente, y espero que por corto tiempo, inocuas, y se les da una importancia fraudulenta.

La energía nuclear nos recuerda aquella vieja tragedia griega de Esquilo sobre el fuego nuevo que llega al hombre de manos del semidios Prometeo, y que el dios Zeus Olimpico no quiere que la humanidad lo use porque le dará el poder de derribar gobiernos tiránicos o desarrollar su potencial, y castiga a Prometeo por su osadía, y lo condena al encadenamiento perpetuo donde un ave devora su hígado.
Así también el poder nuclear le podría dar independencia económica y progreso técnico que los países pobres necesitan, sacándolos de su situación de meros “consumidores” pasivos de productores de alimentos, manufacturas y energía. Y al igual que el fuego ¡puede quemar!… no es de asustarse, sabiéndolo usar es plenamente seguro, nuestra vida cotidiana no se puede entender sin el calor del fuego, sin embargo, ahora sé que en medio de este clima de crisis económica internacional, lo que nos va a salvar, no rescatar a los banqueros, sino mediante la construcción de industrias y satisfactores físicos; como infraestructura; bienes de capital, lo (verdaderamente) más peligroso de la energía nuclear es… no utilizarla.
La energía nuclear, la física de partículas, es una ciencia donde en su fundación tuvo una notable participación de mujeres científicas, reafirmándolas ante el mundo como seres creativos y constructores; Las “madres” de esta ciencia que hicieron aportaciones importantes a este conocimiento son: Marguerite Perey, Lisa Meitner, Marie Curie, e Ida Nodack son esas mujeres las que encarnan esa figura prometeica, que han ayudado a traer a la humanidad ese “fuego” que es el poder irresistible y misterioso del átomo. Ofrendaron todas ellas su vida a una causa trascendental, salvar a la humanidad de un apocalipsis del colapso petrolero, ahora nos tocará a nosotros reconocerlas erigiendo monumentos con las antorchas energéticas nucleares alrededor de todo el mundo.
Contrario a lo que popularmente se piensa sobre la suciedad eterna que deja, la energía nuclear es la energía más limpia posible, (su residuos son confiables, con toda seguridad en alguna de las 500 mil grandes minas agotadas que hay distribuidas por el mundo, algunos otros residuos más son reciclables y se sabe cómo manejarlos con seguridad), además, no emiten ni una sola molécula de CO2 a la atmosfera, –buena noticia ahora que el bióxido de carbono está en el banquillo de los acusados, inculpado de provocar el calentamiento global—, Me pregunto; ¿Quiénes monopolizan ahora el uso de la energía nuclear?, ¿Si Marie Curie es la figura prominentemente prometeica, quién encarna al moderno Zeus Olimpico que impide que ese “novísimo fuego” llegue a la humanidad?, la respuesta a esas preguntas, aunque interesantes, no le corresponde a este articulo responderlas, por ahora, pero prometemos en hacerlo en una próxima ocasión.
Energía e irrigación palancas de poder y desarrollo.
Los reactores modernos de cuarta generación como CAREM, (Central Argentina de Elementos Modulares) diseñado en la planta nuclear de Atucha. Es uno de los varios reactores que ya no están basados en Uranio o Plutonio, sino en Torio, un elemento menos peligroso y mejor manejable. Los reactores son ahora más pequeños, más económicos, controlables y seguros. Y podrían ser construidos masivamente por la industria automovilística. Hoy por desgracia solo tres países latinoamericanos tienen energía nuclear; Brasil, México (en los márgenes de la Laguna Verde, municipio de Lucero, en Veracruz) y en la ya mencionada planta de Atucha en Argentina, y ya está en camino Venezuela. La mayoría de la energía generada en los demás país latinoamericanos es, por desgracia, producto de termoeléctricas, es decir, de la quema de combustibles fósiles no renovables que contaminan severamente los aires.
El impacto económico sobre la delicada economía nacional de la construcción de un par de decenas de plantas nucleares (como lo tenía pensado José López Portillo, según lo proyectado en el plan de “Desarrollo compartido”) idea que sería muy positiva; se producirían 10 000 MWs al año, se ahorrarían directamente 6 millones 895 mil barriles de petróleo por nucleoeléctrica al año , generaría centenas de miles de empleos transitorios, cientos de empleos semi-permanentes de alta calificación, miles empleos permanentes de calidad, bien remunerados, para científicos investigadores, ayudantes, técnicos, administrativos y operarios, por otro lado, más y mejor energía a un menor costo, lo cual reactivaría los músculos productivos (de zonas económicamente inertes e incluso inmersas en actividades económicas ilegales, como el narco, debido a la falta de oportunidades) también abarataría los costos de la producción industrial; bajando costes de producción y beneficios al consumidor directo, reduciría los altos costos de la irrigación al campo, aumentaría la superficie de tierra de riego cultivable, incluso la superficie de tierras de irrigación se vería beneficiada con la producción y “maquila” de más agua potable, es decir, desalar el agua marina y convertirla en potable (proceso que hasta ahora es muy costoso y se considera poco solvente pues derrocha mucha energía), cuidaría la calidad del aire, en zonas áridas ayudaría a aumentar con mucho la potencia de la irrigación, en casa la iluminación eléctrica seria más barata. Más energía nuclear es además más ciencia, más poder, más creatividad, la construcción de más universidades públicas, centros de investigación logrando una derrama real, papable.
Además debemos pensar en la energía nuclear como trampolín al uso masivo y cotidiano de la energía del hidrogeno, desgraciadamente por el momento, la energía de hidrogeno es muy cara y (relativamente) difícil de producir, (el combustible del sol y de los cohetes espaciales es hidrogeno) con el poder de un reactor nuclear podríamos producir de manera casi inagotable hidrogeno usando como materia prima únicamente agua, y como materia residual de la combustión de hidrogeno obtendríamos, de la misma manera, solamente agua y financiaría con su excedente económico nuevos proyectos de investigación científica en otras fuentes de energía que aún no dominamos, como la energía geotérmica, provocando la revolución y extensión de las llamadas energías libres.
Tabla comparativa de producción de energía eléctrica estimada según combustibles distintos.Estimación de Kwatts-Hora por Kilo de combustible.
Madera 1
Carbón 3
Petróleo 4
Gas natural 50 000
Uranio natural 350 000
Uranio Procesado 500 000

Es importante mencionar que la tasa de eficiencia de la energía nuclear es sorprendentemente alta, no hay energía alternativa en todo el mundo que la supere por ahora, ¡por cada parte de energía invertida obtendremos nueve partes! Sin embargo la amenaza de un apocalipsis petrolero no será la razón para un matrimonio forzoso con la actual energía nuclear de fisión, los actuales excedentes del petróleo no renovable deben ser invertidos en una energía poderosa si renovable; La nuclear de fisión, pero, al mismo tiempo, la energía nuclear será la base para financiar investigación que resuelva los principales problemas de la energía de fusión basada en el helio13, o mejor aún, rumbo a la conversión de una sociedad movida por la energía del hidrogeno, ¿quién lo hubiera imaginado?, el elemento más sencillo de la tabla periódica se convertirá en la gasolina del futuro.
Es indispensable discutir que significa para nosotros la soberanía energética, ¿qué costos implicaría el no sustituir a tiempo el petróleo por el poder casi inagotable de los átomos?, esos átomos que una vez se emplearon en las bombas nucleares Hiroshima y Nagasaqui en 1945, o en el peor accidente nuclear de abril de 1986 en Chernóbil –ex Unión Soviética—, ( el accidente que demando desalojar a 40 mil habitantes de la moderna ciudad de Pripiat por 24 mil años, y que por cierto, son experiencias que no se deben borrar jamás de la memoria colectiva humana) , pero debe recordarse que fue también en los países de la órbita soviética donde se desarrollo considerablemente la hoy indispensable medicina nuclear; esos átomos que una vez sembraron muerte, ahora pueden y deben ser usados con toda su fuerza y poder para sembrar vida: Son armas de destrucción masiva, pero también pueden ser armas de construcción masiva. Utilicemos la energía nuclear como trampolín para dejar atrás de una vez y para siempre las lacras de la pobreza. El verdadero partidario de9l ambientalismo debe hacer de la causa de la energía nuclear, su causa y la causa de la humanidad. No hay contradicción entre desarrollo tecnológico, progreso económico y ambiente, (como el poco conocido científico de la era soviética lo describió hace más de medio siglo; Vladimir Vernardsky).

Sin embargo, este no es el debate en ninguno de los partidos políticos, ni PRI, ni PAN, ni PRD han reintroducido este debate a la agenda política nacional, por considerarlo “bastante político”, lo más triste, en ninguno de los actores políticos, ¿qué podemos hacer?, nuestro papel no es simplemente enojarnos con ellos, y autoexiliarnos, dejando la escena de lo político a los oligarcas de lo público, debemos formar una consciencia política y colectiva en la presente y futura generación de jóvenes, qué después se desenvuelvan como seres históricos trascendentes, que den está lucha por la nueva y revolución de la consciencia, en beneficio de las futuras generaciones. Debemos luchar para que las instituciones políticas, científicas y educativas den un giro en esta dirección, recobren el papel de progreso y desarrollo en beneficio, de las mayorías y para abatir la pobreza, esa lucha no es fácil, se tiene que dar la batalla en un frente cultural permanente en la formación y organización de personas con deseos de trascendencia y de intervenir históricamente para cambiar nuestra realidad.

Toda opinión sobre este articulo favor de enviarla a
cristofer.buendia (arroba) convie.org

Anuncios