Por Benjamin Castro

Entonces, las reformas laborales que se imponen, en este momento, en buena parte del mundo occidental; son parte a su vez de los paquetes de reducción de costos en la producción. De la misma forma en que, durante los años 80s, se inicio el traslado de las plantas industriales de los Estados Unidos y de Europa a los países asiáticos en busca de mano de obra barata y costos menores en servicios, terrenos, impuestos etc.

Asi ahora se busca reducir los costos laborales en los propios países industrializados y en países como México,  que aunque no son industrializados y su mano de obra es mas barata, de todas formas sus trabajadores gozan de la protección de leyes laborales occidentales que les proporcionan garantías como el contrato colectivo;  los servicios de salud;  la jubilación y vivienda etc.
Las reformas laborales que se imponen a los países occidentales buscan “asiatizar” la mano de obra, para hacerla igual de barata que en países como China, Taiwan, Singapur, Viet Nam etc.   Sin embargo, al igual que cuando los países industrializados comenzaron a trasladar sus plantas industriales a Asia;  así ahora el impulso a favor de las reformas laborales asiatizantes en occidente proviene de los círculos financieros y obedece estrictamente a un criterio financiero.
Los costos financieros que han aumentado constantemente desde 1979 y que se dispararon a partir de 1998, cuando se derogo la Ley Glass Steagall en los Estados Unidos;  son el sector que absorbe la mayor parte de la riqueza que se genera.
La actividad especulativa ha sustituido al mundo de la producción como  destino de la inversión. Cada vez son menos los inversionistas en la industria y mas en los bonos y las acciones de esas empresas;  en los derivados financieros;  en los fondo de inversión que invierten en todo esto etc.  etc. El parasito financiero se come ahora la mayor parte del pastel que se genera en la producción de bienes físicos y por esa razón solo esta destruyendo ese mundo de la producción.
Cuando se decidió trasladar la planta industrial de los países avanzados hacia Asia, no se tomo en cuenta que esa operación reducía los costos y aumentaba las ganancias del sector financieros, pero destruía físicamente la capacidad productiva de la humanidad entera.
Esas plantas ubicadas en Asia, no son  lo mismo y no producen lo mismo que cuando estaban en los países avanzados.  Igualmente, cuando se somete a los trabajadores a condiciones como las que exige la reforma laboral; su productividad se colapsa y su salud y estabilidad emocional también;  aunque las ganancias aumentan para los inversionistas acreedores de las empresas. (Continuará)
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