Por Benjamin Castro

Investigaciones sobre el aparato de campaña de Obama, con otros propósitos, arrojaron datos interesantes. En mayo de 2012, George Soros le puso fin a su supuesta ambigüedad sobre Obama, donando $1’000,000 de dólares a cada uno de los dos súper Comités de Acción Política (PAC, por sus siglas en inglés) que apoyan a Obama, ‘America Votes Action’ y ‘America Bridge 21st Century’. Se describe a America Votes Actions vagamente como un súper PAC, que entrena a progresistas para organizar a otros. American Bridge 21st Century es un súper PAC dedicado exclusivamente a investigar a la oposición, o, en lenguaje llano, a las operaciones sucias.

Ambos súper PACs están relacionados con fundaciones de contribuyentes no revelados. Una lectura de los informes de la Comisión Federal Electoral (FEC, por sus siglas en inglés) sobre ambos comités muestran fondos no rastreables ya sea como transferencias de fundaciones afiliadas o sin ánimo de lucro, o por ser contribuciones directas de corporaciones fantasmas, perfectamente legal bajo el fallo de la Corte Suprema sobre la organización Ciudadanos Unidos. A pesar del hecho de que American Bridge le entrega la mayor parte de las investigaciones sobre la oposición que surgen directamente a Priorities U.S.A. —el súper PAC clave de Obama— además de al Consejo Nacional Demócrata (DNC), al Comité Demócrata del Senado y al Comité Demócrata de la Cámara de Representantes, en la medida en que se coordine directamente con la campaña de Obama, este aparato subcontratado es perfectamente legal.

Hasta recientemente, el director de investigaciones de American Bridge era Shauna Daly, quien dirigió la investigación sobre la oposición para la campaña de Obama en el 2008 y se creyó que era lo suficientemente importante como para ocupar un puesto en la Casa Blanca, una tarea que provocó furor entre los republicanos, lo que dio como resultado su reasignación al DNC en donde ella encabezó los esfuerzos investigativos hasta que asumió su puesto en American Bridge.

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