Por Maria Luisa Gómez

El derrumbe de la economía norteamericana puede hacer perder la reelección al presidente Barack Obama y eso se reflejó en el debate de este miércoles con su contrincante republicano Mitt Romney, aseguran la mayoría de los analistas norteamericanos y extranjeros.

Pese a que, como asegura la revista EIR, el debate de los candidatos presidencial se da en base a una “irrealidad” construida por los medios; en la que lo único que se plantea es si un candidato “cobrara o no más impuestos a la clase media” y “favorecerá a los ricos”; o se discute sobre si la seguridad social “quedara o no en manos de las compañías aseguradoras; ignorando con todo esto la realidad de la bancarrota financiera del país y el enorme desempleo. Esta vez el candidato republicano utilizo esos mismos asuntos para demoler a Barack Obama.

Obama sabe a su vez que oculta la realidad y que no tiene solución para la profunda crisis de su país y, por eso; según la revista de “Político” de Washington, Obama se vio lento y “oxidado”, en el debate, y no pudo utilizar los argumentos que mas a usado contra Romney como aquello de que fue un ejecutivo del fondo especulativo “Bain Capital”, como tampoco utilizo la frase que más le ha costado políticamente a Romney, aquella cuando declaro que “no me preocupan mucho los más pobres”.

Romney por el contrario, habló de que en los Estados Unidos había “29 millones de desempleados”, y que Obama además había hecho crecer el número de “personas que viven de las estampillas de alimentos de 32 a 47 millones”. El diario The Washington Post, sostiene que la ventaja de Obama sobre Romney en las encuestas, no cambiará mucho con el debate, y que el republicano necesita ganar otros dos debates para poder imponerse; pero no se explica el porqué de la conducta de Obama, el porqué, por ejemplo; lucio lento y admitió con un ademán de su cabeza algunas de las acusaciones de Romney mientras que mantenía su mirada baja durante todo el debate; dando una imagen de debilidad y hasta de confusión. Otros diarios y agencias de prensa hacen notar el hecho al comparar la situación de Estados Unidos con la de España y al decir; “Y no quiero el camino de España para los Estados Unidos”, Romney fulmino a Obama recurriendo al sentimiento real de la gente que piensa que, en efecto, su país va por el camino de España y está en bancarrota.

En realidad, como señala la revista EIR, ninguno de los dos candidatos presidenciales de EU tiene una visión competente de la realidad de su país y del mundo, o al menos no la han mostrado nunca; y tampoco tienen un programa con el cual enfrentar la actual crisis, porque ambos, por ejemplo; se oponentes de la reactivación de la Ley Glass Steagall de 1934, con la cual liberar al gobierno de tener que rescatar, con millones de millones de dólares, a los bancos sacrificando los recursos de los norteamericanos. Sin embargo, esta vez Romney utilizo el evidente fracaso económico de Obama para golpearlo políticamente y se salió con la suya. La economía puede “tumbar del caballo” a Obama , y esto se demuestra en las encuestas de CNN y CBS, en las cuales el porcentaje de norteamericano que piensan que Obama ganó el debate es de sólo 25 y 22% respectivamente; y los que piensa que Romney ganó el debate fue de 67 en la primera y 46 en la segunda.

Todo esto ocurrió pese a que el público norteamericano es uno de los mas desinformados del mundo, ya que se le mantienen “entretenido”, con grandes cantidades de espectáculos deportivos, conciertos de música popular, chismes de las luminarias del cine y la televisión, la vida de los multimillonarios etc., y se le oculta el verdadero cuadro de la situación del país y del mundo.

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