Los recortes en los gastos de atención médica impuestos bajo las políticas de “sólo se le paga a los bancos” dictadas por la “Troika” infame, el FMI, el Banco Central Europeo y la Unión Europea, amenazan con acabar con el abasto de medicinas a nivel nacional en Portugal y España, de la misma manera en que ya lo hicieron en Grecia.

En Portugal, la Asociación Nacional de Farmacéuticos (ANF) organizó una protesta con 6,000 personas en Lisboa, la capital de Portugal, el 20 de octubre, acusando que las demoras del gobierno en pagar la parte proporcional por los medicamentos que entregan los servicios de salud pública amenazan con la “eutanasia colectiva” a las farmacias de la nación. Los abastecedores ya empezaron a suspender los embarques a 1,131 de las 2,900 farmacias de la nación, con otras 600 en riesgo de perder sus abastos. Si en las próximas semanas no se produce algún tipo de ajuste en los pagos, para principios de diciembre la mayoría de las farmacias de Portugal no van a poder pagarle a sus abastecedores o hacer nuevas compras.

Las grandes farmacias que pueden darse el lujo de hacerlo, están acaparando ahora, “en caso de que se desplome toda la cadena de abasto, como sucedió en Grecia”.

Sin embargo, la Troika insiste en que el gobierno recorte otros 3,330 millones de euros del gasto público en medicamentos para el 2013. Los laboratorios farmacéuticos, los abastecedores y los farmaceutas respondieron que cualquier reducción en los precios podría llevar los costos de producción por debajo del punto de equilibrio y desaparecería el abasto para el mercado interno.

De igual manera en España, las políticas de austeridad del gobierno han recortado drásticamente en más de un 25% los gastos en productos farmacéuticos de los gastos comparado con hace un año. Varias de las regiones de España tienen hasta 6 u 8 meses de retraso en sus pagos, lo que ha creado “escasez forzada”en las farmacias. En Valencia 2,000 farmaceutas y clientes que los apoyaban tomaron las calles el 24 de octubre con la consigna “Las Farmacias están a la cola” y al día siguiente, el 80% de las farmacias en la región de Cataluña cerraron por un día en protesta por las demoras en los pagos que se les deben.

Los portugueses y los españoles saben que están siguiendo “la dura de Grecia”. Después de las ordenes de julio de 2011 de que los griegos desempleados iban a perder sus prestaciones después de un año, la mitad de los 1.2 millones de desempleados en Grecia ahora no tienen seguridad social y si necesitan tratamiento médico tienen que pagar el 100% de sus bolsillos vacíos.

“En Grecia ahora, ser desempleado significa la muerte” le dijo un doctor al New York Times. Los hospitales y las farmacias exigen pagos en efectivo por medicamentos y los doctores que le entregan medicinas a los no asegurados tiene que cubrir el costo de sus propios bolsillos. Algunos doctores han creado redes subterráneas para recabar las medicinas “sobrantes” donadas por las farmacias y algunas compañías farmacéuticas, que se les entrega a los doctores que tratan pacientes no asegurados gratis, fuera de sus horarios de trabajo regular.

Sin embargo, esta semana la Troika le impuso a Grecia otro recorte en los gastos de salud por 1.5 mil millones de euros.