Por Maria Luisa Gómez

Aunque los analistas financieros y economistas quieren culpar al Régimen de Jubilaciones Pensiones y a las “Enfermedades Crónico Degenerativas”; de la crisis financiera del Instituto Mexicano del seguro Social (IMSS), en realidad este es resultado de los últimos 30 años de creciente desempleo y falta de crecimiento económico real. Si en este momento son ya “más de 50 millones de derechohabientes”, los que atiende el IMSS, según reportaron las autoridades del instituto en un informe reciente; también es cierto que ese número no ha variado mucho en casi dos décadas y que, de estos 9 millones, casi la totalidad de los derechohabientes “titulares”, perciben ingresos de entre 1 y 3 salarios mínimos; por lo cual se aportación al instituto es muy baja, como lo es también la que el patrón aporta. Esta caída y estancamiento de los percepciones del IMSS, junto con empobrecimiento de sus derechohabientes; ha colapsado el “régimen solidario” con el que fue creada la institución en donde — se suponía–, un creciente número de derechohabientes , resultado del crecimiento de la economía y de la población, agrandarían , año con año, los ingresos de la institución, de tal forma que tendría suficientes recursos para atender las necesidad de de atención medica y medicinas, así como de pensiones para sus propios trabajadores y para todos los demás. Sin embargo, a partir de los años 80s, el estancamiento económico y la política de bajos salarios impuesta bajo la consigna de lograr “competitividad”, en la mano de obra mexicana; condujeron al IMSS a un callejo sin salida, obligándolo, como se ha hecho en este sexenio, a utilizar las “reservas estratégicas”, tanto laborales de 12 mil millones de pesos, para poder cubrir el Régimen de Pensiones y Jubilaciones. Hacia el interior del IMSS el panorama es el mismo, puesto que sus médicos, enfermeras y trabajadores, que deberán ser un número creciente; se han estancado a tal grado que, según informo el director Daniel Karam, durante ese sexenio el número de médicos y enfermeras, para atender los 50 millones de derechohabientes, es solo de 80 mil y 124 mil, respectivamente. Dado la baja contratación que ejerce el instituto, el número de empleados y el personal en general del IMSS está estancado, de tal manera que ya el numero de sus jubilados es casi 2 millones 341 mil, incluyendo ls “propios”, es decir, trabajadores empleados del IMSS ya jubilados; así como los jubilados en general, que optaron por el IMSS y no por Afores privadas o “cuentas individuales”. Este número creciente de jubilados, no sería problema para las finanzas del IMSS, si al mismo tiempo la población trabajadora, afiliada al instituto, fuese en aumento, peor su número se ha mantenido estancado en unos 14 millones de derechohabientes en total y ya por más de 10 años.

Por otro lado, el hecho de que, de los ingresos totales del IMSS, se dediquen 57 mil millones de pesos a las llamadas “enfermedades crónico degenerativas”, como las cardiaca, la pretensión, la diabetes , el VIH etc,; y que dentro de estas, se dedique casi la mitad — 27 mil millones de pesos–, solo a la atención de la diabetes; solo quiere decir que los millones de derechohabientes, empobrecidos a lo largo de estas últimas tres décadas, sufren ese tipo de enfermedades, en gran medida por su pobreza, su mala alimentación, y la angustia permanente que es resultado de su incertidumbre económica y de sus estrecheces. El Régimen Solidario, con el cual fue concebido el IMSS en su fundación en los años 40s; depende , absolutamente, del crecimiento económico constante, el cual aumenta e empleo, el numero de derechohabientes, y sus aportaciones, así como en una disminución relativa del numero de jubilados, dado que, por el contrario; durante los últimos casi 30 años, la economía no ha crecido, el número de desempleados y sub empleados es dos veces mayor que los que trabajan, y dado que a esas trabajadores se les imponen salarios muy bajos; el IMSS ha entrado en bancarrota y así lo indican las cifras proporcionadas por Karam hace unos días, aunque su explicación no sea correcta.