Por Maria Luisa Gomez

Cuando Felipe Calderón declaró, hace unos días, que “el buen fin llegó para quedarse”, lo dijo por el hecho de que el “motor” de ese  programa es, sin lugar a dudas, el adelanto de un parte del aguinaldo a sus trabajadores por parte del gobierno federal.  En esta ocasión, dicho adelanto se otorgará a partir del 15 de noviembre, es decir un mes antes de la fecha habitual, y será hasta de un 50% del total.
La otra mitad será entregada entre esa fecha y el 15 de enero.  El Buen Fin se iniciará a partir del día 16 de noviembre y se extender hasta el día 19, que es lunes y día feriado.
Según la Cámara Nacional de Comercio (CANACO), el 2011 el Buen Fin proporcionó ventas por 106 mil millones de pesos a unas  650 mil empresas aglutinadas en 250 cámaras. Es significo para estas un aumento de 37% de sus ventas. En el Buen Fin de este año se espera aumentar las ventas un 20%, más según declaro  Jorge Dávila, presidente del organismo.   Pese a esas cifras estratosferitas, una encuesta del Gabinete de Comunicación Estratégica deja ver que, en el 2011, un 80% d e los encuestados no habían participado en este y que del total, un 60% hizo sus compras en efectivo,   solo un 20% recurrió al “dinero plástico” o tarjetas de crédito, lo cual indica que las compras se hicieron con recursos provenientes del aguinaldo o con dinero de la quincena de mediados de noviembre.  Por lo mismo, el aguinaldo del gobierno federal sigue siendo, sin duda, el motor del llamado “día más barato del año”, que sirve para reactivar las ventas de los comercios y demás empresas prestadoras de diferentes servicios.

“TENTACIONES”, PRINCIPAL RIESGO DEL BUEN FIN

En  los diferentes análisis que se han generado en los últimos días sobre el “Buen Fin”, los especialistas coinciden en que la “tentación” o el “impulso” a la compra de productos no necesarios, es al principal riesgo que enfrentaran los consumidores que decidan ir de compras los días 16, 17, 18 y 19 de noviembre.  Organismos como la IGADE del ITESM; la CONDUSEF, la tarjeta MasterCard, algunos bancos etc. recomiendan a los consumidores “mesura” a la hora de las compras y advierten que “una oferta que no se necesita, no es una oferta”.   Los especialistas señalan también que toda compra debe contemplarse a pagar con un presupuesto mensual y evitar que recaiga solo sobre una de las mensualidades o quincenas del comprador. Igualmente señalan que toda compra debe haberse meditado “meses antes” o al menos “días antes”, para no salir a las tiendas “a ver que se me pega”. Según la Condusef y los voceros de los banqueros como José Ruiz Sacristán, la causa del “sobreendeudamiento” o de los “problemas financieros” de muchos consumidores, es precisamente esta compra “por impulso” de productos innecesarios. Si la compra es de algún bien necesario, señalan los especialistas, entonces el gasto podría resultar provechoso. Según una encuesta de estos organismos, el 27.7% de los consumidores buscaran adquirir  “electrónicos” y un 19% buscaran comprar ropa.  Del total de consumidores, un 56% reconoce que el Buen Fin en realidad beneficiaria mas “a las empresas y bancos”, antes que la consumidor.