Por Benjamin Castro

Seguramente usted, amable lector, ya lo habrá notado: Felipe Calderón se encuentra en un estado mental que podríamos calificar de “disociación”, algo mucho mas serio que la simple “negación” de la realidad de lo que su gobierno ha causado al país, la tragedia sangrienta que todos vivimos y padecemos.

Si usted escucha por ejemplo el “palomazo” de Calderón en Michoacán acompañado por mariachis y cantando “el Perro Negro” de Jose Alfredo Jiménez, el pasado martes;  entonces usted puede identificar al estado mental a que nos referimos. Calderón se ve contento, casi eufórico pero ocultando esa euforia detrás de un rostro casi bondadoso,  cantando  tranquilo y feliz, como el de un abuelito jugando con sus nietos. Todo esto, como decíamos en el mero estado de Michoacán, en donde la violencia y las muertes son inconmensurables, junto con la bancarrota del gobierno aplastado debajo de 40 mil millones de pesos en deudas; y con una serie conflictos políticos provocador por el clima general de empobrecimiento y falta de oportunidades para las las clases medias y los sectores populares.

También puede usted checar las fotos y videos de la visita de Calderón a España; su reunión con Mariano Rajoy y el rey Juan Carlos; celebrando con ellos su gestión a pesar de lo que aquí han causado las empresas españolas y a pesar de la recolonización de que es victima el país.  Como sabemos muy bien, las gaseras y las energéticas españolas saquearon al país a sus anchas y los bancos españoles ni se diga.

Gracias a eso la economía nacional esta postrada y sin posibilidades de recuperación;  y toda una generación de jóvenes están condenados a los empleos que ahora llaman “precarios”, es decir, con bajos salarios, sin prestaciones, sin antigüedad etc.;  situación que el propio Calderón formalizo con su “iniciativa preferente” para una reforma laboral.

Además están  –no podrían faltar–, la serie de declaraciones que ha hecho Calderón diciendo que “será la historia la que juzgará”; o diciendo que su gobierno decidió  enfrentar “con responsabilidad”  lo que otros no hicieron etc.  La mayoría de los caricaturistas, tanto los de los diarios de izquierda como los de la derecha, pintan a Calderón rodeado de calaveras simbolizando las mas de 60 mil muertes, mientras que otros lo dibujan haciendo alusión a la enorme deuda que deja; al desempleo etc,  Sin embargo, Calderón ni siquiera se ruboriza.  Para el la realidad es brillante, llena de logros personales etc. un síntoma claro de disociación mental.