Por Benjamin Castro

La  totalidad de los países en donde se ha aplicado de manera directa el llamado “Modelo
neo liberal”, terminan destruyéndose;  ya se en la forma de una guerra civil o ya sea en  la forma “mexicana”, con una espiral de violencia y un estado que pierde su autoridad y su soberanía sobre el propio territorio. Los dos casos, a los que podemos sumar aquellos países en donde la muerte por hambre o enfermedades se generaliza,  son resultado de lo mismo: La imposición de un proyecto que en realidad es un proyecto de extermino como lo acaba de documentar  Jean Zingler , el consejero sobre derechos humanos de la ONU, en su lbro titulado:  “Los dejamos morir de hambre:  Destrucción masiva en el Tercer Mundo”. Por supuesto, a la información proporcionada por ese libro habría que agregarle que lo mismo esta sucediendo con naciones que no son del Tercer Mundo como España –el caso mas obvio—o Italia, y ahora los Estados Unidos.   Es por esta razón que la inestabilidad política se generaliza en la mayoría de las naciones. Toda Europa la sufre y en los demás países se presenta como episodios de violencia o conflictos electorales como es en el caso de nuestro país. Sin embargo, el origen es el mismo; la imposición de un programa económico de extermino que destruye la economía, endeuda mas a los países  acaba llevándoles a la bancarrota.
Es por esta razón que podemos vaticinar que el próximo gobierno de Enrique Peña Nieto no podrá sostener mucho tiempo la política que se propone aplicar.   En la medida en que quiera avanzar en esa dirección –privatizaciones –austeridad–Reforma fiscal etc–,   en esa medida hará crecer la oposición a su gobierno y fortalecerá a quien encabeza esa oposición:  Andrés Manuel López Obrador.  Estro es casi como una ecuación. En la medida que Peña avance en su proyecto liberal, en esa medida debilitara  su gobierno, en un contexto internacional en donde en muchas otras  naciones,  ese mismos proyecto estará causando explosiones sociales y hará tambalearse a los gobiernos.  En poco tiempo Peña Nieto y su equipo tendrán que evaluar la conveniencia de seguir por ese camino que podría llevarlos a una situación estilo Egipto o la de los gobiernos caídos recientemente en Grecia, Irlanda, Portugal, Italia, España etc.  Obama no podrá auxiliarlo porque estará enfrentando una situación igual o peor,  a partir del llamado “precipito fiscal” que inicia en enero. (Continuara)