Escrito por Antonio Rada García
sábado, 17 de enero de 2009
Fuente: Macroeconomia

 

Son los primeros que fotografiaron y vieron el DNA humano
Jueves 01 de septiembre de 2005 num. 145
DNA de mujer embarazada de gemelos de 35 semanas de gestación vista en microscópio óptico/ Autor: Elena León Paz. .Menosprecio de funcionarios e instituciones burocráticas. Nulo interés del capital privado por apoyarlos. No tuvieron dinero para registrar la patente en E.U.
M.C. Gloria Elena León Paz de Rodríguez En 1991, fuimos mi esposo y yo, al Instituto de Biotecnología de la UNAM en Cuernavaca Morelos, con el propósito de cursar el doctorado en biología molecular. Llevaba conmigo un proyecto de investigación del cual había realizado pruebas preliminares, que me permitió formular como objetivo el desarrollo de un método, para ver y analizar el DNA con un microscopio óptico. Nos entrevistamos con algunos de los investigadores y finalmente con el director del área de biología molecular. Este científico, nos dijo que no era posible realizar y utilizar nuestro proyecto como tesis doctoral, porque los aspirantes al doctorado por regla se unían a un proyecto ya aprobado en el instituto, pero que era una idea muy original y lo que él nos recomendaba era que solicitáramos la patente, tanto en México como en Estados Unidos. Así lo hicimos, en octubre de 1991 solicitamos la patente en México en el Instituto Mexicano de la Los científicos mexicanos Enrique Rodríguez y la M.C. Gloria Elena León Paz de Rodríguez. .Propiedad Industrial IMPI. Para entonces ya había yo renunciado a mi plaza de investigadora titular, en el Centro de Investigaciones donde trabajaba en Hermosillo Sonora, porque no encontré en éste, la mínima posibilidad de que me aprobaran el proyecto, el comentario previo de algunos de los investigadores, miembros del consejo de investigación fue en el sentido de que era una propuesta descabellada. En diciembre de ese mismo año viajamos a Washington D.C. y solicitamos la patente también en Estados Unidos. Los gastos que ocasionaron el viaje y la solicitud de patente, fueron cubiertos por nosotros mismos, de fondos que reunimos de la venta de los cuadros que vendió mi esposo, a un arquitecto que estaba construyendo un banco y que le solicitó la realización de 15 pinturas para los cubículos, 2 trípticos y una pintura mural. La solicitud en Estados Unidos, no prosperó a pesar de que hicimos el pago de la solicitud, quizás porque todo lo hicimos nosotros mismos y no pudimos darle seguimiento en lugar de contratar un despacho especializado de abogados autorizados legalmente para esos trámites, como se acostumbra en ese país, pero esos servicios eran y son demasiado costosos para nosotros. El proceso de aprobación de la patente solicitada en México tardó 5 años, nos la otorgaron en 1996, con el número 182175 y el título de “UN NUEVO COLORANTE PARA LA TINCION DEL DNA” Un buen día de ese año, nos llegó una carta de la oficina de patentes, donde nos daban la gran noticia y nos invitaron a una entrevista, con la directora del comité de evaluación. La entrevista fue muy emocionante, porque en esa dependencia federal tratan a los usuarios como si fueran las personas más importantes del mundo. Nos dijeron que nuestra patente era de las más valiosas que se hubieran otorgado en el área de salud en México y que nos preparáramos para su comercialización para financiar su registro en otras partes del mundo. Los derechos por 20 años de vigencia de la de la patente en México los pagamos con la ayuda directa del gobernador del estado de Sonora, que durante su período estuvo atento a que se nos facilitaran condiciones adecuadas para nuestra investigación. Hasta entonces, no habíamos comentado a nadie de esto fuera del círculo cercano de amistades y familiares, porque la mayoría de los investigadores conocidos que sabían del proyecto, lo consideraban fuera de la realidad e imposible, ya que la bibliografía afirma que el DNA no se ve y es aceptada esta aseveración como algo dogmático. Cuando llegó la carta, con el título de la patente, casualmente encontramos en un supermercado, la noche de ese mismo día a una amiga periodista y se lo platicamos, ella trabajaba en la revista “ASI” que se edita en Hermosillo. La revista publicó días después un hermoso reportaje, en el número de la segunda quincena de abril de 1996. Desde 1991, que dejé mi plaza de investigadora y mi salario, nuestro ingreso familiar se vio disminuido a la mitad y nos organizamos solo con el sueldo de mi esposo y de sus ingresos adicionales como artista plástico, él es Pintor y Escultor y maestro en la Licenciatura de Artes, en la Universidad de Sonora. En 1992, pedí “asilo científico”, en el Laboratorio Estatal de Salud Pública del Estado de Sonora, para desarrollar mi trabajo de investigación, obviamente sin sueldo alguno. En esta institución me DNA de mujer embarazada de gemelos de 35 semanas de gestación vista en microscópio óptico/ Autor: Elena León Paz. .otorgaron todo tipo de facilidades y colaboración, me prestaron un espacio magnifico, que fue para mi, el paraíso por 8 años. Para poder realizar nuestra investigación, comprar reactivos químicos y material básico especializado para la investigación de DNA, fue necesario hipotecar nuestra casa familiar en garantía al crédito bancario, en cualquier forma fue satisfactorio saber que era la primera vez que se otorgaba un préstamo a un proyecto científico de una investigadora independiente. Se obtuvieron resultados muy importantes, durante ese tiempo. Por ejemplo: Aprendimos a extender y compactar el DNA humano y de bacterias. Observamos también que el DNA de una mujer embarazada, se ve diferente cuando el bebé que va a nacer es un niño o una niña. Esto nos permitió pronosticar el sexo del bebé en los tres primeros meses de gestación. Ahora sabemos que el DNA de una persona sana luce diferente al de una enferma y que cada enfermedad presenta una forma característica. Las imágenes del DNA empezaban a revelarnos su lenguaje morfológico, muy distinto al de los resultados obtenidos con el método de electroforesis, utilizado hasta ahora para analizar el DNA. De todas esas investigaciones guardamos cientos de fotografías del DNA y la satisfacción de ser los primeros seres humanos en ver la forma real del DNA. Quisimos proteger todos estos resultados a nivel internacional y solicitamos la patente a la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual bajo el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes ( PCT) en Ginebra Suiza, realizamos los pagos iniciales correspondientes con la ayuda de un periódico local. Los datos relativos a la prioridad quedaron registrados el día 12 de febrero de 1997 y la fecha de la presentación internacional fue el 8 de enero de 1998, nos otorgaron el número de registro WO98/36093 y la autorización para hacer los pagos de derecho de explotación comercial en los 20 países solicitados , en ese tiempo no tuvimos recursos para cubrir el costo que fija cada país y no encontramos personas ni instituciones públicas o privadas que se interesaran en financiar los registros de derechos respectivos, de cualquier forma el PCT publicó nuestra solicitud, que se dio a conocer posteriormente por internet, esa publicación protege nuestros derechos por la autoría de este descubrimiento. El titulo de la patente ante el PCT es: “DESARROLLO DE UN METODO PARA VER, ANALIZAR Y MANIPULAR DNA, UTILIZANDO UN MICROSCOPIO OPTICO”. En 1996. el Primer Ministro de la Gran Bretaña Jhon Major respondió con gran interés a una propuesta nuestra para utilizar nuestra tecnología para determinar el mal de las “vacas locas” intercambiamos información a través del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación MAFF, pero en las elecciones el señor Major fue el candidato perdedor, años después se restableció la comunicación con el gobierno del nuevo Primer Ministro Tony Blair y se nos hizo la propuesta de recibir en Hermosillo Sonora, muestras codificadas de DNA de vacas enfermas con BSE, el mal de las “vacas locas” , para su estudio con nuestra tecnología, para esto se requería contar con un permiso especial del actual gobierno de México, hicimos la solicitud pero nunca obtuvimos respuesta. En 1997 fuimos invitados a presentar nuestro trabajo de investigación del DNA en el Congreso Internacional de Macromoléculas en la Universidad de la Habana, Cuba, el Gobierno del Estado de Sonora nos apoyo para asistir a ese evento científico y nuestro trabajo fue publicado en las memorias de dicho congreso. En 1998, el periódico “EL IMPARCIAL”, de Hermosillo Sonora nos invitó a dar una plática sobre nuestras investigaciones del DNA, en su ciclo de conferencias que organiza anualmente llamado “CHARLAS DE VERANO” y posteriormente publicó un gran reportaje que tituló “Gloria Elena León Paz, de Hermosillo al Nobel”. Esa publicación les interesó a unos inversionistas sonorenses y científicos y empresarios norteamericanos por lo que nos invitaron a presentar nuestro trabajo de investigación en septiembre de 1998 , en San José CA. Era la primera vez que investigadores de biotecnología accedían a conocer nuestro trabajo y a pesar de la incredulidad inicial, una de las investigadoras, la Doctora Xi Zhao, viajó expresamente a Hermosillo a observar en el laboratorio todo el proceso de análisis del DNA con nuestro método, su conclusión fue sorprendente y lo dijo claramente “Creo que estamos ante algo que nadie en el mundo se imagina que existe”. Como resultado de este encuentro, estos empresarios, sonorenses y norteamericanos, tomaron la decisión en 1999 de, formar una compañía de biotecnología que llamaron OPTOGENETICS INC. Con registro legal en el estado de California. Nos cedieron el 40% de las acciones de la compañía con valor unitario de 0.001 de dólar y el compromiso de pagos mensuales y anuales por determinadas cantidades, a cambio de la transferencia de derechos de patente, la entrega de todos los descubrimientos futuros y un convenio de no competencia con los intereses de la compañía.
En el año 2000 integrados como miembros de la compañía Optogenetic Inc, empezamos a trabajar en un laboratorio prestado del Hospital Oncológico del Estado de Sonora, en un proyecto para diagnóstico de cáncer de mama y cáncer Cervico-uterino, para el desarrollo de esta investigación tuvimos algunas dificultades porque era muy difícil obtener muestras de pacientes con esos tipos de cáncer, no porque no existan, sino porque los códigos de ética de los hospitales no lo permite. Durante ese tiempo alternamos la investigación del cáncer con el pronóstico del sexo del bebé a través del análisis del DNA, al hospital Oncológico acudían un gran número de embarazadas que de manera gratuita recibían la predicción, que en un 99 % fueron acertadas, de los errores aprendimos entonces que cierto tipo de medicamentos, infecciones o adicciones disfrazan, transforman o alteran la imagen del DNA. Durante aproximadamente un año estuvimos trabajando para Optogenetic sin recibir el pago mensual y anual pactado, por lo que tomamos la decisión de retirarnos de la compañía, entonces empezaron a pagarnos una mensualidad de tres mil dólares, la tercera parte de lo convenido en el contrato, y que en ocasiones se redujo a mil quinientos dólares. Optogenetic declinó o no se interesó en cubrir los pagos de derechos de comercialización en los 20 países que nos había autorizado el PCT, a cambio, inició por medio de un importante despacho de abogados de San Francisco California el registro de una nueva patente en los Estados Unidos con el nombre de “METHOD FOR PROCESSING BLOOD SAMPLE IN ORDER TO PRODUCE DNA COMPLEX PATTERNS FOR DIAGNOSTIC APPLICATIONS”, que obtuvo el número de registro 20030215832 en la oficina de patentes Trade Marker de los Estados Unidos de Norteamérica, esta patente tiene registrada como primer autor a Gloria Elena León Paz de Rodríguez y como segundo autor a un investigador de origen chino, Gin Wu, doctorado en biología molecular y que funge como Director Científico de la compañía Optogenetic. Recientemente (abril de 2005) fuimos informados que la patente había sido aprobada y se concedió un plazo determinado para el pago de derechos y titulación, ignoramos si los pagos correspondientes se realizaron, por informes anteriores de la propia compañía de biotecnología, nos enteramos que el objetivo es vender la tecnología a alguna de las grandes empresas médicas o de investigación genética trasnacionales. En diciembre del 2003, la compañía Optogenetic firmó un convenio de validación de la tecnología DNA de paciente con Alzheimer, ADN de adolescente con sindrome de Down,DNA de paciente con cáncer de huesos,DNA de hombre saludable. Autora Elena León Paz.con la Universidad de los Angeles C.A, a través de su área de Salud, Arrowhead Regional Medical Center (ARMC) con sede en Irving California, fuimos a trabajar en el diagnóstico de cáncer de mama y cáncer cervico-uterino y mujeres embarazadas en el Hospital Holy Cross de Nogales Az.. Durante 8 meses, realizamos “pruebas ciegas” con muestras de DNA que nos enviaban de California, en condiciones variables , desde la toma de la muestra y el traslado de California a Arizona por avión y carretera, esto y en algunos otros puntos, como la modificación de la temperatura y tiempo de conservación de la muestra de DNA, cambiaron el protocolo original establecido en nuestras investigaciones y con el que habíamos obtenido siempre buenos resultados , probablemente esto incidió en forma determinante para que no obtuviéramos la calificación necesaria para lograr validar la técnica, ( aunque nunca se nos dieron a conocer los resultados oficiales) sin embargo y a pesar de lo adverso de los resultados para fines comerciales, los resultados obtenidos, a pesar de los cambios en el protocolo, revelan la viabilidad de la tecnología, todo es cuestión, a decir de uno de los doctores miembro del comité de validación, de regresar a la mesa de diseño del experimento, analizar que factores alteraron el diagnóstico e invertir aproximadamente tres millones de dólares en un proceso de afinación de la metodología, respetar al 100% el protocolo original e intentar una nueva validación. A finales del año 2004 la compañía Sigma -Aldrich de México nos comunicó que en el concurso de fotografía científica convocado por ellos, una de nuestras fotografías con la imagen de un DNA de un plásmido llamado PBR322 había sido seleccionada como una de las fotos ganadoras y que en apoyo a la labor científica de los investigadores mexicanos, sería publicada en el calendario anual que la propia compañía distribuye en los laboratorios y centros de investigación de todo el país , nuestra fotografía quedó impresa en el mes de mayo del 2005 en dicho calendario. Desde noviembre del 2004, al finalizar el intento de validación referido anteriormente, la compañía Optogenetic, suspendió la ayuda mensual que nos entregaba aduciendo falta de recursos, actualmente no contamos con un laboratorio para continuar nuestras investigaciones porque de hecho toda nuestro trabajo lo realizamos en laboratorios prestados y uno alquilado en Estados Unidos, la compañía Optogenetic no ha proporcionado informes de su administración ni ha anunciado oficialmente su disolución y por otra parte se niegan a regresarnos los derechos sobre nuestra tecnología que tanto esfuerzo personal y sacrificio de nuestra familia y amigos nos ha costado. En forma lateral nos enteramos que el año 2002, los mismos miembros del consejo de administración de Optogenetic formaron en California otra compañía llamada Biomarker . Desde hace varios meses no tenemos ninguna información, excepto una que nos comunicaba que una Fundación para Diagnóstico de Cáncer, posiblemente se interese por financiar un segundo intento de validación. En lo personal no contamos con recursos para contratar abogados en los Estados Unidos que nos digan en qué situación legal se encuentra la compañía y cuáles son actualmente nuestros derechos. Pensamos que la situación de los científicos mexicanos es de total indefensión porque no existen organismos institucionales a donde se pueda acudir y solicitar apoyo porque en el caso que nos ocupa la actitud ha sido hasta el momento de total indiferencia . Nuestro propósito es disponer de un laboratorio para fotografiar el DNA, con una técnica que no existe en otro país del mundo, para fines de investigación genética y promocionar el modelo como franquicia, que podría generar enormes divisas a nuestro país. Acostumbrados como estamos a que toda la tecnología nos venga de fuera pensamos que es una pena que esta nueva tecnología de análisis del DNA desarrollada totalmente en México este abandonada y que no rinda los beneficios de salud para un país tan necesitado como México. Nuestro método de diagnóstico de cáncer seria tan accesible en costo como cualquier biometría y pondría al alcance de todos los sectores sociales el acceso a la salud. Nuestras preguntas son, ¿A quién acudir?, ¿Quién nos puede escuchar y ayudar?, ¿Cuál es la importancia de la ciencia en nuestro país, cuál es su futuro, si el ejemplo nuestro es uno de sus presentes?, ¿Qué será de las patentes que hemos obtenido? Como científica mexicana ¿qué puedo esperar de mi país, si nuestros recursos económicos llegaron al límite?., ¿Qué hacer con todas las ideas y líneas de investigación nuevas surgidas de todas las anteriores experiencias si no tengo un laboratorio, ni salario?. Tenemos ahora tres patentes, una en México, otra en el PCT de la Unión Europea y la última en Estados Unidos y paradójicamente no contamos con nada que nos permita decir mañana, ! voy a mi laboratorio a trabajar!. M.C. Gloria Elena León Paz de Rodríguez Investigadora Hermosillo Sonora, México Teléfonos: Desde EUA: 011 52 662 216 44 98 Desde México: 01 662 216 44 98 E mail: glorialp@hmo.megared.net.mx
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