Por Benjamin Castro

Es muy posible, estimado lector, que la legalización de la marihuana en los estados norteamericanos de Washington y Colorado, sirve como “cabeza de playa” para los intereses que a nivel global están impulsado la legalización del consumo, la producción y la comercialización  de drogas en todo el mundo.  Estos intereses, representados principalmente por el especulador George Soros, quieren hacer de las drogas otra fuente de liquides para su quebrado sistema financiero, pero también como una forma de esclavizar a buena parte de la humanidad sometiéndola al vicio y destruyendo sus capacidades cognoscitivas y creativas. Por eso es importante saber el origen real de esta campaña.

La edición dominical del diario londinense The Observer publicó el 25 de noviembre un generoso reportaje para promover a la condesa británica, Amanda Feilding, quien encabeza la campaña mundial para la legalización de las drogas, sobre los hombros de otros agentes de la corona como George Soros. Feilding, la condesa de Wemyss y March, es la fundadora de la Fundación Beckley, una institución británica de “beneficencia” (sic) dedicada a la legalización de las drogas, cuyo papel central en esta campaña de la monarquía británica se dio a conocer en la revista EIR del 5 de septiembre del 2008, “British Oligarchs Run Soros Addiction Drive” (Oligarcas británicos dirigen la campaña de Soros por la adicción) y se le identifica de nuevo en la edición de EIR del 16 de noviembre de 2012, en el articulo titulado “British Empire’s Policy: Obama Victory Sweeps In Drug Legalization. La política imperial británica: La victoria de Obama abraza la legalización de las drogas).

El próximo 5 de diciembre, Fielding va a lanzar una nueva película propagandística, titulada Breaking the Taboo (Rompiendo el tabú) para promover la legalización de las drogas. La película de propaganda fue financiada por Virgin y también la promueve Avaaz, una red internacional de activistas, que dicen tener 16 millones de miembros.  (Continuará)