Por Benjamin Castro

El proyecto de la película además tiene el respaldo de la colección de ex presidentes de George Soros, de Colombia, Brasil, México, Suiza, Polonia, y Estados Unidos, quienes están todos promoviendo la legalización y el fin de la guerra a las drogas como panacea.

Según el perfil que presenta el Observer, Feilding ha sido marihuanera desde 1960, desde que empezó a consumir drogas en la Universidad de Oxford. El Observador no informa sin embargo, que “Lady Amanda” y su esposo se hicieron agujeros en la cabeza en los 1970, con la esperanza de “expandir la conciencia”, en una estrambótica adaptación de la practica de la trepanación de la Edad de Piedra.

La Fundación Beckley financia su propio proyecto MK-Ultra para promover las virtudes de las drogas sicodélicas, a través de becas de investigación al Imperial College y el University College, en Londres, y la Universidad John Hopkins en Estados Unidos, con el objetivo de mostrar que el MDMA, el LSD, y la psilocibina mejoran la salud mental. Feilding alega que los recortes de presupuesto en los servicios de salud, especialmente en los servicios de salud mental, hacen que sea necesario usar drogas sicodélicas en vez de tratamientos a largo plazo, y que a los siquiatras se les debería permitir recetar sicotrópicos.

No es una sorpresa que uno de los mayores donantes de la Fundación Beckley es George Soros. En un evento de la Beckley, recientemente, el asesor de política sobre las drogas del gobierno de Cameron, David Nutt, le dijo a la audiencia que tomar la droga éxtasis es más seguro que montar a caballo. Cuando el discurso llego a los titulares de los medios se vio forzado a renunciar.

Entre las propuestas de Feilding para Inglaterra esta la formación de un mercado de agricultores de cannabis, dar heroína con receta médica, y sesiones de drogas sicodélicas como una nueva forma de consejo matrimonial.