Por Benjamin Castro

El papel de Barack Obama como ariete principal de los poderes financieros globales puede conducir a la civilización a su destrucción, de tal forma que no seria necesario que las predicciones de los Mayas se cumplieran. Aunque el planeta tierra no sea destruido por fuerzas emanadas de algún rincon de la galaxia o del sistema solar, Obama puede conducir a la civilización a una tercera guerra mundial que seria, necesariamente, una guerra termonuclear. No puede ser de otro modo. Obama esta ejerciendo la presión el chantaje que los círculos financieros de Londres, Nueva York y Arabia Saudita buscan imponer a Rusia, China y la India. Esta presión esta dirigida a someterlos a las políticas económicas que se aplica en los países occidentales. Por ejemplo, en el caso de Rusia; la intención de Obama es que esa nación se integre el mundo de la especulación financiera; que se vuelva una “economía verde” y que detenga sus proyectos de infraestructura, y alta tecnología y la industria pesada. Un ejemplo de esto son los planes, ya en marcha, de Rusia en la región del ártico, en donde esta tratando de hacer explotable lo que ahí aquiete en términos de minerales y de agua dulce, de la cual existe un verdadero océano, sin utilizar, debajo del agua salada de ese mar. Por supuesto, los colonialistas de Londres y Nueva York, quieren que Rusia entregue sus recursos minerales a las petroleras occidentales y a las compañías mineras y, sobre todo, a los fondos de inversión especulativos para que conviertan esos recursos en el respaldo de sus operaciones especulativas.
En el caso de China, la intención de Obama es doblega a ese país para que “revalúe” o “aprecie” su moneda y de esa forma, automáticamente, reduzca sus exportaciones y , por lo tanto , sus ingresos; Ingresos que utiliza para el desarrollo interno de su economía que incluye, además de grande sobras de infraestructura hidráulica como la presa de las “Las 3 Gargantas”; miles de kilómetros en carreteras; en ferrocarriles electrificados y de alta velocidad; 42 reactores nucleares de 4ta generación; un amplio proyecto espacial que incluye la reconquista de la luna para fines de minería y además, varios de estos mismos proyectos en otros en países de África, Sud America, Asia etc. (Continuará)