Por Andrés Manuel López Obrador

El neosalinato en los tiempos del peñismo será transitorio. Fracasará. Nada ni nadie podrá impedir el cambio verdadero

No hay duda que Salinas es el director y guionista de la tragicomedia puesta en escena para conseguir la legitimidad de Peña y mantener el régimen de corrupción y privilegios.

No solo se ha llenado el gobierno de actores salinistas (los Rojas, Lozoya, Videgaray, Coldwell, Beltrones, Gamboa, su concuño González Fernández, su sobrina Ruiz Massieu Salinas y otros más), sino que está en su apogeo la manipulación mediante el control casi absoluto de la prensa, la radio y la televisión, así como la cooptación a diestra y siniestra.

Y, obviamente, como en los tiempos del salinato, está por volver “solidaridad” para mantener a la gente en la sobrevivencia, al mismo tiempo, que se apropian de la renta petrolera y de otros bienes de la nación.

Pero todo será transitorio. El neosalinato no tendrá éxito. Ya cambió la mentalidad de la gente. No son pocos los que ya no forman parte de la cultura de la sumisión y del conservadurismo en nuestro país. Y no se puede poner vino nuevo en botellas viejas. Nada ni nadie podrá impedir el cambio verdadero.