Benjamin Castro

Miembros de la realeza y la oligarquía de Inglaterra; la condesa de Wemyss y March (Amanda Feilding), George Soros, y el no tan virgen multimillonario sir Richard Branson— copatrocinaron una película titulada “Rompiendo el Taboo”, la cual Branson espera que hará por la legalización del narcotráfico globalmente lo que hizo por el calentamiento global la película de Al Gore, “Una verdad incómoda”, es decir, arrear a la opinión popular detrás de una mentira que lleva a la matanza de la especie humana en masa.

La película de una hora de duración, que produjo el hijo de Branson para distribuir por Youtube, con una página electrónica y una petición a favor de la legalización de las drogas patrocinada por la Fundación Beckley —de la dama “cráneo trepanado” Feilding, consumidora de LSD— se presentó por primera vez en Londres el 5 de diciembre, y la noche siguiente se presentó en la sede de Google en Nueva York. Su intensión manifiesta es forzar a los gobiernos en todo el mundo a que detengan la guerra contra las drogas, y en vez de ello entren a formar parte del narcotráfico del imperio británico, bajo el nombre sofista de la “regulación” de la producción, tráfico y consumo de las drogas.

La película se sostiene con la retórica pulida por los agentes británicos de la guerra cultural durante décadas, y está construida en torno al impacto tan impresionante y abrumador que tendría que un “grupo de líderes mundiales” estén pidiendo públicamente que los gobiernos detengan la guerra a las drogas, y se unan al programa del imperio británico. Ese “grupo” se compone simplemente de los expresidentes y otros “notables” que conformaron la Comisión para la Reforma de la Política de las Drogas, financiada y dirigida por el especulador y narcotraficante británico George Soros. (Continuara)

Anuncios