Por Andrés Manuel López Obrador.

Es irrisorio creer que EPN democratizará los medios de información, como se ha difundido con bombo y platillo.

Otro rasgo distintivo del actual régimen oligárquico es que se impone, básicamente, por el control que ejerce a través de los medios de información y, en particular, de la televisión. No debe pasar inadvertido el hecho de que la mayoría de los multimillonarios mexicanos que aparecen en la lista de Forbes, son dueños o consejeros de los medios de “comunicación” más influyentes del país.
En el caso de la televisión, existen dos consorcios que acaparan casi toda la cobertura informativa, habida cuenta que el 80 por ciento de los mexicanos, se entera de las noticias por la televisión. Aún cuando, con honrosas excepciones, los medios están subordinados a quienes realmente mandan en el país, el papel estelar lo desempeña Televisa, la cual constituye el medio más eficaz para administrar la ignorancia y manipular a millones de mexicanos.
Baste recordar que fueron ellos los que lanzaron al mercado a Peña Nieto como si se tratara de vender un nuevo detergente o un producto chatarra. Y al final terminaron imponiéndolo, suplantando con la publicidad, el derecho del pueblo a elegir con información y libertad. Aunque debe añadirse que, ante el despertar de muchos ciudadanos que no cayeron en la farsa, los patrocinadores de Peña Nieto no solo recurrieron a los instrumentos mediáticos, sino también a la masiva y descarada compra de votos.
Por eso, es irrisorio creer que Peña Nieto democratizará los medios de información como se ha difundido con bombo y platillo. Por desgracia seguirá el control hegemónico mediático que les permite tripular la mente de muchos y engañar al gran público. Sin embargo, no son infranqueables, la verdad siempre se abre paso. En específico, mañana hablaremos de cómo, entre todos, podemos enfrentar esta perversa manipulación.