El director de la Agencia Federal de Control de Drogas (AFCD) de Rusia, Victor Ivanov, realizó la semana pasada una visita de tres días a Boston, Massachussets, con motivo de la 7ª Sesión del Grupo de Trabajo sobre el Control de Drogas ilegales, que funciona bajo la Comisión Presidencial Bilateral EUA-Rusia. En un discurso público que dio después de la reunión y en respuesta a una pregunta de EIR, Ivanov presentó su argumento demoledor señalando que el “beneficiario final” del narcotráfico que mata a millones cada año es el sistema bancario internacional que busca liquidez con voracidad.

La sesión del Grupo de Trabajo se llevó a cabo en la Biblioteca Presidencial John F. Kennedy, y fue presidida conjuntamente por Ivanov y su contraparte de EU, el director de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas, Gil Kerlikowske. Según el portal electrónico de la AFCD, entre los funcionarios rusos que participaron en el evento estuvo el primer subdirector de Rosfinmonitoring, la agencia rusa responsable de vigilar las transacciones financieras. El programa de la reunión incluyó el narcotráfico como tal, medidas para reducir la demanda, el combate al lavado de dinero de las drogas y la promoción de los narcóticos por Internet. La ola reciente de medidas a favor de la legalización en EUA no se contempló oficialmente en el programa, aunque Ivanov se refirió a la influencia de “nuevos modelos de una cuasi cultura a favor de las drogas”. Ivanov citó varias operaciones exitosas conjuntas entre la AFCD y la agencia antidrogas de EU (DEA, por sus siglas en inglés) con las fuerzas antidrogas de Afganistán entre 2010 y 2012, como ejemplos de la importancia de la cooperación internacional en el combate al narcotráfico.

El miércoles 12, Ivanov y Kerlikowske encabezaron una reunión pública con el tema de “Drogas y seguridad”, que se realizó en el Centro Belfer de la Universidad Harvard.

En su discurso, Ivanov dijo que “el mundo entero está cubierto de rutas del narcotráfico y una infraestructura logística para su transferencia y venta”. La materia prima de las drogas se produce en unos cuantos países, pero en el tránsito intervienen varias decenas de países. En el mundo de hoy, señaló, “ningún proceso social se puede ver apartado del flujo de las drogas: ni los procesos políticos, ni militares, ni siquiera los culturales, dado que constantemente se desarrollan nuevos modelos cuasi culturales a favor de las drogas”.

Ivanov mencionó los casos más escandalosos de lavado de naracodinero, del banco Wachovia y el HSBC, y mostró su ya famosa presentación de diapositivas sobre la enorme burbuja financiero que está aplastando a la economía real (ver edición del 2 de diciembre 2011 de EIR). Aquí subrayó que los bancos internacionales necesitan los flujos criminales del dinero del narcotráfico más de lo que los carteles de la droga necesitan a los bancos.

Victor Ivanov detalló más esta idea en respuesta a una pregunta de Myles Robinson de LaRouche PAC y la Executive Intelligence Review, respecto a como sostiene el narcotráfico al sistema financiero. Ivanov dijo:

“Si vemos el componente financiero de los delitos del narcotráfico, hay de hecho varias áreas diferentes. Consideren un país productor, Afganistán. Produce heroína que se vende en los mercados extranjeros por unos $100 mil millones de dólares anuales. No más de unos $4 mil millones se queda en Afganistán, mientras que el resto representa ventas en el extranjero. Los campesinos de Afganistán reciben alrededor de $1,500 millones. El Talibán saca alrededor de unos 150 millones. Todo lo demás se vende en los países de distribución o en los países de tránsito, pero el resultado es que el beneficiario final es el sistema bancario mundial. Todo ese dinero no se queda durmiendo bajo la almohada de alguien, sino que va hacia el sistema bancario.