GPS económico

El banco británico HSBC- — tantas veces acusado de lavar dinero para el narcotráfico—así como Bank of America se sumaron en estos días a la larga lista de instituciones y organismos que emiten malos pronósticos para la economía mexicana en el 2013. El análisis de esos dos bancos no difiere de otros como la OCDE, el CCE, la UNAM etc., en el sentido de advertir que amenazan al país una caída en las exportaciones debido a la debilidad de la economía norteamericana y mundial, caída que repercutirá fuertemente en las diferentes ramas de la economía nacional y también podría generar una salida súbita de las inversiones en cartera que existen en el país. Sin embargo, los dos bancos agregan algunos otros riesgos o aspectos de la crisis global que podrían afectar a México durante el año que viene y factores internos que también podrían afectarlo. HSBC sostiene que, el aumento de los precios de la gasolina en el 2013 será mayor al aumento de 8 centavos que venía aplicando mensualmente el gobierno de Felipe Calderón. Ese “ajuste” en los aumentos podría seguir siendo también mensual pero mucho mayor para llevar al precio de la gasolina mexicana al mismo nivel d de los Estados Unidos, un objetivo que ya fue planteado por el secretario de Hacienda Luis Videgaray. Este aumento se sumaría a los aumentos que el gobierno intentará en la aplicación del IVA, que habrá de “homogenizarse”, es decir, aplicarse también en alimentos y medicinas. Entre los dos aumentos, el efecto sobre la inflación será el de llevarla de un 3.8%, en que supuestamente esta en la actualidad, hasta un 6.2% en el 2013 y hasta en un 9% en el 2014. Este proceso inflacionario se juntaría a una caída drástica en los ingresos del gobierno federal con la consecuente caída del gasto y la inversión que se extendería hacia los gobiernos estatales y municipales. El Bank Of America hace dos protecciones sobre el precio del petróleo en el 2013. Por un lado , en un “escenario base”, el precio del barril del crudo West Texas -.-que sirve de referencia para definir el precio de la Mezcla Mexicana de Exportación (MME) — caería de 100 a 90 dólares. Eso llevaría la MME de a la baja afectando los cálculos que se hicieron a la hora de diseñar el Presupuesto de Egresos de la Federación, en donde quedo establecido un precio de 86 dólares por barril para la MME. Esa baja en el precio del petróleo , que incluso podría ser mayor en la medida en que los Estados Unidos se hundan en la “recesión”; ocasionara al gobierno una fuerte baja en sus ingresos y provocaría pánico –aversión al riesgo como le llaman los tecnócratas – entre los inversionistas extranjeros. Además de esto, señala el HSBC, si el gobierno decide irse por “la reforma de PEMEX” –el decir, el dotar de autonomía a la paraestatal y dejar las decisiones en manos privadas—se quedaría en automático con menos ingresos, en un monto que es equivalente a un 3% del PIB, un costo que tendrá que cubrir reduciendo el gasto publico de la misma forma. Finalmente, agrega HSBC, si el gobierno de Enrique Peña Nieto lleva a cabo su promesa de establecer un Sistema Universal de Salud, eso reducirá su presupuesto global en otro 3.3 del PIB, dejándolo en una severa crisis de falta de recursos para desempeñarse y cumplir con otras promesas que se han hecho durante la campaña electoral y después de ella.

Finalmente, el diario El Universal, señalo en co columna “Bajo Reserva”, que la mayoría de los gobiernos de los estados impondrán “nuevos impuestos” a la población, ante la falta de recursos suficientes para sus planes de obras y ante el altísimo endeudamiento que enfrentan todos ellos. Muchos de ellos aplicaran nuevos impuestos argumentando fines nobles como la “ayuda a quienes mas lo necesitan” o “apoyo para le gasto educativo” –dice el diario– , que además agrega que en muchos estados podría “revivirse” el cobro del impuesto sobre la tenencia de automóviles.