Como se ha venido esperando durante semanas, el presidente Obama ofreció recortes drásticos en la salud, Seguro Social y otros programas internos, como parte de la charada del “precipicio fiscal”. Alegando falsamente que lo está haciendo solo por presión del Partido Republicano (a pesar de que el había propuesto anteriormente tasajear el Seguro Social y Medicare), la “oferta” presupuestal de Obama al presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, el lunes en la noche propone recortar el presupuesto en $1.2 billones de dólares, que incluyen: $400,000 millones de la atención médica pública, en especial del programa Medicare (el servicio médico para los mayores de 65 años), $200,000 millones más en recortes generales obligatorios, $200,000 millones en cortes al gasto discrecional, y $130,000 millones de los llamados “ajustes inflacionarios” al pago de las pensiones del Seguro Social y otros programas (el llamado “IPC encadenado”). Estos $1.2 billones serían aparte de los $1.7 billones de dólares programados para eliminar en una década, parte del acuerdo presupuestal del año pasado.
El mentado “Índice de Precios al Consumidor (IPC) encadenado”, significa que si un artículo de consumo aumenta de precio, pero se le sustituye por otro, entonces no cuenta para la inflación y por lo tanto no se aumenta el pago de las pensiones para ese artículo (si aumenta el pollo, por ejemplo, y por eso la gente se ve obligada a comer salchicha en vez de pollo, entonces no se cuenta el aumento del pollo). O sea, en términos de la lógica de Obama, si la salchicha se pone muy cara, pues se puede cambiar por carne para gato, ¡así de sencillo!
El senador demócrata de Ohio, Sherrod Brown, calificó la propuesta del “CPI encadenado” como algo “terrible”. Señaló que el cálculo de la inflación es ya de por sí insuficiente, y que el actual CPI no considera realmente el autmento en los costos de atención médica de los pensionados.
Richard Eskow escribe en el blog Campaña por el Futuro de America:
“El acuerdo que se propone usa el solapado IPC encadenado para recortar prestaciones al Seguro Social… Esta supuesta corrección en los cálculos anuales a los aumentos en el costo de vida vuelve una fórmula ya de por sí inadecuada incluso más injusta para los ancianos e incapacitados. Es también una reducción drástica: un 3.7 por ciento de reducción para los que promedian 75 años, 6.5 por ciento para los de 85 años, y un 9.2 por ciento para los que tengan 95 años. Como lo señaló el congresista Keith Ellison en un comunicado de prensa, este recorte clandestino a las prestaciones daría como resultado una ‘pérdida de $6,000 para los retirados en los primeros 15 años de retiro y llegaría hasta los $16,000 en pérdidas en un período de 25 años’. Y como lo hemos escrito en otras instancias, los blancos de los IPC encadenados serían las mujeres, minorías, los muy ancianos y los pobres. También afecta fuertemente a los veteranos y sus familias. Es increíble que siquiera se esté discutiendo”.