Por Benjamín Castro

Igualmente, casi en las mismas fechas, 50 empresas constructoras que son proveedores del gobierno estatal en al realización de diferentes obras publicas, acudieron a los medios de comunicación para anunciar que el gobierno del estado les debía al menos 4 mil millones de pesos e, diferentes deudas que debieron cubrirse, en algunos casos, desde hace dos o tres años. En números gruesos, Chiapas tiene una deuda bancaria de 20 mil millones de pesos (mdp), y una deuda con proveedores de unos 21 mil mdp. Según las cifras que se han manejado en las ultimas fechas de forma oficial.

Por supuesto, ante la grave situación financiera del estado, la mayoría de los analistas y comentaristas de la entidad, buscan culpar al gobierno saliente de Juan Sabines por la situación financiera, contando el mismo cuento tradicional de que ese gobierno se “llevo todo y dejo vacía las arcas”; queriendo decir con eso que Sabines se habría “robado” buena parte de los 40 mil mdp que constituyen la deuda total del estado. Esa es la explicación mas socorrida, pero la prueba de que no es así es que en todos los estados del país se repite la misma situación financiera y, para no ir muy lejos, esta el caso de Tabasco, la entidad vecina en donde el actual gobernador, Granier, todavía no deja el poder y enfrenta una situación similar con sus finanzas. En ese estado, la falta de recursos ha golpeado principalmente al sector salud y 4 de los hospitales públicos que existen en la entidad ha dejado de pagar a su personal, incluyendo a médicos y enfermeras, al meno por dos meses. Por la misma razón, proveedores de medicamentos, de oxigeno, de equipo diverso etc. han dejado de surtir a esos hospitales por lo que tuvo que haber una intervención federal con el envío de fondos además de médicos del Instituto Nacional de Pediatría para cubrir la falta d personal del Hospital del Nino de Tabasco, una institución que cubre las necesidades de PEMEX, del IMSS y del ISSSTE en materia de atención a infantes con problemas severos de salud. Debido a esta situación, son Tabasco y Chiapas los estados en donde el problema de la deuda paso a una fase superior, hasta el momento; fase en la que podrían entrar otros estados en los próximas semanas y meses y que se caracteriza por la suspensión del pago de sueldos para su personal y de prestación de servicios básicos.