Por Benjamin Castro.

Con toda la verborrea sobre el llamado “Precipicio Fiscal”, y la supuesta intención de Barack Obama y los republicanos de logar un “acuerdo” para evitarlo; acuerdo que finalmente se logro para solo pasar los problemas hacia principios de marzo; en realidad se encubre lo peor de las medidas que Obama ha venido tomando. Uno de ellos es, por supuesto, la extinción del “Alivio Cualitativo”, o se la inyección de trillones de dólares a los bancos para su imposible rescate. Para financiar todo esto, Obama, con el apoyo de los republicanos, ha introducido reformas en el sistema de salud que realmente darán como resultado la muerte de millones. De eso no se habla en la discusión sobre el “precipicio fiscal”, ni tampoco de los impuestos a la nómina o de los recortes en los diversos sectores del gasto público que han venido hundiendo a la economía norteamericana, y por lo tanto al mundo, en una nueva gran depresión acompañada de hiperinflación y guerra.
El sistema de “salud” diseñado por el genocida Tony Blair y que Obama hizo que se tragara la población estadounidense, está cada vez bajo mayores ataques de los profesionales de la medicina y otros expertos en Estados Unidos quienes entienden algo de las implicaciones asesinas de esta política.
El 16 de diciembre, un grupo de economistas con sede en universidades de EU, dieron a conocer una declaración en la que atacan implícitamente a Obama, aunque sin nombrarlo directamente, subrayando que no se pueden tratar los servicios de salud como si fueran “una mercancía que se puede racionar”. Es de destacarse que ellos señalan el muy exitoso “modelo eficiente que ya se usa en Medicare y la Administración de Veteranos” como el ejemplo de lo que podría extenderse a toda la población.
Los economistas afirman que el objetivo central de la enorme administración burocrática que domina el sistema de salud actual en Estados Unidos, “es vigilar a los pacientes y los doctores, no agregar valor o proteger la salud humana”. (Continuará)