Por Benjamin Castro

Con su afirmación de que México “puede aprovechar la contracción global”, atrayendo la inversión que huye de otros países para generar empleos dentro de México, el diputado Manlio Fabio Beltrones, ha demostrado que no es tan “picudo”  –o tan “vago”, como se diría en Sonora— como muchos dicen que es. En primer lugar, Beltrones avaló, con esa declaración, la tesis panista de que México puede convertirse en “mejor destino de inversión”, que otros países como Europa y los Estados Unidos, con solo aplicar las “reformas estructurales”, es decir, abriéndose a la inversión extranjera en todos los sectores, reformando las leyes laborales para bajar los costos  y aumentando la carga impositiva a la población para que los ingresos del gobierno  –los petroleros y los tributarios—se dediquen a garantizar , o a ser el “aval” de esas inversiones extranjeras.   Esa tesis panista  –sacada de algún seminario en el ITAM o en Harvard—condujo al país a la tragedia que hoy vivimos, al paralizar la economía por más de 12 años, dejando crecer solo el “tumor” cancerosos de las maquiladoras, los casinos, la especulación financiera y el narcotráfico.   Aunque Beltrones, muy probablemente, no siente ninguna pudor al promover la desastrosas tesis del panismo, de todas formas debería de tomar en cuenta que Enrique Peña Nieto,  ha tomado cierta distancia –no mucha por ciento—de la visón panista en cuestión económica y financiera.  Apenas el viernes pasado, Peña Nieto habló sobre el reciente acuerdo, dentro del Congreso de los Estados Unidos para, supuestamente, evitar el “precipicio fiscal”. Peña Nieto “saludo” el acuerdo, pero al mismo tiempo advirtió que, la situación de ese país  “demuestra que México debe optar por un mayor fortalecimiento de su mercado interno, para estar menos expuesto a las amenazas de las economías de otros países, o que se den en el orbe…”.  Después de decir esto, Peña Nieto recomendó acelerar la aprobación de las famosas reformas estructurales, pero ya había introducido la idea de que es mejor no depender tanto de la situación de países como los EU,  de los que tanto depende México en este momento.  Esa visón resulta muy diferente de la de Beltrones., que –en línea con el “pensamiento” de Fox y Calderón—cree que México puede “aprovechar” el derrumbe de la economía mundial.  (Continuara)