Por Benjamín Castro

Si hablamos de Eduardo Medina Mora, el panista que entregó hoy en la tarde sus cartas credenciales como embajador de México a Barack Obama en Washington; tenemos que hablar de un equipo; el que integra, él, junto con su hermano Manuel y con el ahora extinto—políticamente hablando- Genaro García Luna.   Medina Mora quien fuera procurador general con el gobierno de Felipe Calderón, fue socio de Garcia Luna y ambos trabajaron, durante un buen tiempo, para la empresa  multinacional Carlyle, propiedad de la familia Bush y de James Baker III.   Esa empresa se dedica, entre otras cosas, a la venta de armamento y equipo bélico en general. Por supuesto, Carlyle  participo en muchas de las adquisiciones que realizo el gobierno de Felipe Calderón para poder librar su “guerra” contra el narcotráfico;  guerra en la que nunca atacó el flanco débil de este enemigo, que era, precisamente, el de  las finanzas, el del  lavado de dinero. Calderón no lo hizo quizá  porque Manuel Medina Mora, el hermano de su procurador y también amigo de su secretario de seguridad que era García Luna, era el “CEOo” en America Latina de Citibank, el quebrado banco norteamericano tan aficionado al lavado de dinero del narcotráfico como el que más, o sea, tanto como HSBC o cualquier otro.  Así que ahora tendremos un embajador mexicano en Washington que será, al mismo tiempo, representante del gobierno de Peña Nieto,  de los negocios de Carlyle y de Citibank.  Quizá por esa razón, antes de salir hacia Washington Eduardo; su hermano Manuel fue designado “vicepresidente de banca minorista”, del Citibank a nivel mundial; como quien dice en el segundo puesto en importancia en ese banco que, no en balde, genera el 10% de sus ganancias en México saqueando a los usuarios de tarjetas de crédito y la deuda del gobierno. Quizá por eso Eduardo, dio un discurso culpando a la “segunda enmienda” de la constitución norteamericana por causar la llegada de armamento a nuestro país, cuando todos sabemos que las armas fueron enviadas por el gobierno de Obama y, antes, por el de George Bush.