Por Benjamin Castro
Un gurú  del Internet,  de nombre  Ian Bremmer, dijo que  en Davos Suiza se reúnen los “líderes que no tienen respuestas a una sociedad cada vez mas insatisfecha”, según lo cita el analista Luis Miguel González de El Economista.  Bremmer sostiene que la falta de líderes que den salidas “ y reduzcan la incertidumbre” del mundo , no solo se da en la política sino también en el sector privado y hasta en los medios de comunicación. Para Luis Miguel González, Bremmer encontro el “hilo negro” al decir lo que debería ser obvia para todo el mundo: “Que una crisis económica es también una crisis social y política”.   Con esta ultima frase nos damos cuenta de que Bremmer forma parte de esos “lideres de opinión” que tampoco tiene respuesta para nada y ese se reconfirma cuando señala que la “solución financiera que se le ofrece a Europa puede destruir la economía”, cuando en realidad ni la económica ni la financiera son soluciones para nada.
Este viernes, la prensa internacional se dio cuenta por primera vez que “Inglaterra enfrenta una recesión sin precedentes”. O sea, que Inglaterra formara parte ahora de los países europeos que se hundirán del mismo modo que sucedió antes con los países como Grecia, Portugal, Irlanda o Islandia, a los que se les acusaba de ser malos administradores y economías de menor peso.
Ahora, con el reconocimiento de que Inglaterra esta hundiéndose  – al igual que España, Italia y Francia–, ya solo les queda Alemania y algunos de los países bajos que ya han mostrado síntomas de hundimiento, pero que todavía no se reconoce así,  como es el caso de Bélgica o de Holanda.  Lo malo es que todos ellos aplicaron las medidas que para Bremmer son “la solución a la crisis financiera”, aunque “destruyen la economía” y no solucionaron ni lo uno ni lo otro. En Inglaterra, en Francia, en Italia, así como en España, se hunden simultáneamente los bancos y el sistema financiero, y adelante, cayendo con mayor velocidad, va la industria, el empleo y, sobre todo, el nivel de vida de la gente. Todo se hunde al mismos tiempo, gracias a las supuestas “soluciones financieras” que Bremmen piensa que son.   (Continuará)