Por GPS económico

 

La designación de Lázaro Cárdenas Batel como embajador en Cuba; la ampliación de la Alianza del Pacifico y la firma de acuerdos con la CELAC, indican, claramente, que el gobierno de Enrique Peña Nieto, mantendrá vínculos con las dos corrientes económicas y políticas que confluyen y contienden en centro y sud América.

Durante su estancia en Chile, Peña Nieto se entrevisto con el dirigente cubano Raúl Castro para” “reactivar” las relaciones entre los dos países, mismas que se habían visto obstaculizadas por los dos gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón. Fue en el contexto de esta entrevista que en México se confirmo la designación –de la que ya se rumoraba–, de Cárdenas Batel, miembro de una prominente familia de izquierda y descendientes del Gral. Lázaro Cárdenas, como embajador a Cuba. Al mismo tiempo, durante su participación en la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC); así como en la que se realizo entre estos países y algunos representantes de la Unión Europea; Peña Nieto señaló y reiteró en diferentes discursos y mensajes, que su gobierno “busca integrarse”, con América Latina y además señalo que , en este momento, las naciones de la región, “en lugar de significarse por crisis económica”, por su crecimiento y estabilidad, “forman parte de la solución” a la crisis global .

Durante la cumbre, por separado, de los mandatarios de la CELAC, se designo a Raúl Castro, el dirigente cubano, como presidente de la organización en los próximos 3 años. Igualmente, la asamblea fue saludada por el presidente venezolano Hugo Chávez, a través de una carta leída por el vice presidente Ricardo Maduro, en la que reitera su apoyo a los esfuerzos “por la unidad” del continente.

Fue en los diferentes encuentros bilaterales que sostuvo Peña Nieto, durante esa cumbre que se reunió con la presidenta de Brasil Dilma Rouseff, en donde se acordó una forma de integración entre PEMEX y Petrobras; sobre todo en los ramos de “intercambio de tecnología” y experiencias diversas en la producción de energéticos.

Por otro lado, frente a los mandatarios Europeos como Angela Merkel, y ante la cumbre empresarial CELAC-UE; Peña Nieto reitero que México será un país “garante de la inversión tanto nacional como extranjera”, y que su apuesta principal era por “el libre comercio”. Peña Nieto reitero que México seguirá siendo un “lugar seguro para la inversión” y que se buscarían “nuevos mecanismos para garantizar la certidumbre” de esas inversiones. Entre las diferentes Cumbres, Peña Nieto se reunió con los mandatarios de Colombia, Perú y Chile, para celebrar la VI Cumbre de la Alianza del Pacifico, que integran esos países en contraposición, de la Alianza Libre Bolivariana, integrada por Bolivia, Venezuela y Ecuador. La diferencia entre ambas alianzas es precisamente el tema del libre comercio, que la Alianza Bolivariana no acepta como principio rector y la Alianza del Pacifico sí.

Los mandatarios de esta última firmaron un acuerdo para liberar totalmente de aranceles “un 90% de los productos que intercambian las cuatro naciones. La de la CEPAL (Consejo Económica

Para América latina y el Caribe), Alicia Barcenas, le dijo a Peña Nieto que la Alianza del Pacifico era un mecanismo idóneo “como plataforma que se proyecte hacia otras regiones muy dinámicas de la economía mundial, por ejemplo China”. Sin embargo, otros observadores definen a la Alianza del Pacifico como un bloque creado para “contrarrestar la influencia del gigante Brasil en la región”, ya que, juntas las economías de México, Colombia, Perú y Chile, representan más del 35% del PIB de todo el continente. Así pues, Peña Nieto, parece querer ejercer una política de “doble banda” en las relaciones de su gobierno con los países de Centro y Sud América.