Benjamin Castro

 
Y con respecto a la legalización, dijo Ivanov, “la rechazo, no la apoyo”. Relató la historia de la penalización internacional de las drogas, como respuesta al hecho de que, por la Guerras del Opio del imperio británico, “China, un país tan inmenso estaba al borde de la extinción, estaba hundido en una pesadilla de opio”. Y con respecto a la situación hoy, dijo que “en realidad este problema sí tiene solución”, y la legalización sería un desastre. “Vemos que detrás de la organización de tal movimiento, si se puede hablar de un movimiento a favor de la legalización, están potentes grupos financieros. Sabemos que, por ejemplo, en Estados Unidos hubo una ola de referendos a favor de la legalización de la marihuana y que hace poco, en 7 Estados se llevaron a cabo estos referendos, y en los Estados de Colorado y Washington incluso terminaron con la victoria a favor de la legalización. Mis colegas estadounidenses dijeron directamente que detrás de este hecho están los grandes financieros, incluso algunos bastante famosos quienes financian movimientos de este tipo”.
Aunque Ivanov no mencionó a George Soros por nombre —de hecho eludió una pregunta en la que le pedían diera nombres— es ampliamente conocido que el ex zar antidrogas de Estados Unidos, general Barry McCaffrey, en las audiencias ante la Comisión de Justicia del Senado el 2 de diciembre de 1996, señaló por nombre a Soros de ser el líder de la legalización de las drogas.
Ivanov discutió la situación en Afganistán con gran detalle, e incluso la de México, y dijo que hay 32 estados y entidades federales en México, pero también hay “12 carteles que dividieron todo el territorio de México a su gusto”. Tienen ejércitos completos a su disposición, y “el presupuesto de cada uno sobrepasa el presupuesto de 5 gobernadores”. En resumen el problema es que “la actividad de los carteles encuentra un apoyo social… Porque en los territorios controlados por los carteles, los campesinos reciben trabajo, y ese trabajo se paga”. Ivanov afirmó, como lo ha hecho repetidas veces, que como alternativa el desarrollo económico es una parte esencial para ganar la guerra en contra del narcotráfico.