Por Benjamín Castro:

Twitter: @cartarobada

3 de febrero.- Aunque será la Procuraduría General de la República, -asesorada por dos empresas extranjeras especializadas-, la que de a conocer las cusas definitivas de la reciente explosión en el edificio 2B, del complejo de oficinas de PEMEX en el Distrito Federa; es claro también que la austeridad a que a sido sometida la empresa , durante ya varios sexenios puede causar ese y otros accidentes debido, precisamente, a la falta de mantenimiento suficiente y a los pocos recursos que recibe la empresa paraestatal para su propio funcionamiento cotidiano.  Las cifras así lo indican y son muy claras: En el año 2012, PEMEX tuvo ingresos brutos por 1.5 billones de pesos, pero de ellos solo recibió para todas sus operaciones alrededor de 280 mil millones de pesos, es decir, una sexta parte solamente de su ingreso total. El resto de los ingresos, entre un 70 y un 94%, dependiendo de que división de PEMEX se trate, se va hacia el gobierno federal por la vía de los impuestos.  Es PEMEX exploración y producción (PEP), la que recibe menos de un 6% de sus ingresos totales, siendo la división mas castigada por el fisco, que recibe de la empresa un 37% de sus ingresos totales.

En cuanto al mantenimiento general de la empresa, el año pasado, todavía durante el gobierno anterior de Felipe Calderón, se habló de crear una “Planta de mantenimiento”, con un costo de unos 400 millones de pesos, a la que se destinarían muchos trabajadores petroleros que están en espera de que se reavive la petroquímica del país y que no tienen empleo. Dicha planta de mantenimiento, se decía en el gobierno anterior, podría generar “ahorros” de hasta 400 millones de pesos al año, ya que la paraestatal gasta en ese rubro “una quinta parte del presupuesto total”, según informó, recientemente, Carlos Murrieta, director de operaciones de la empresa.  Si la cifra dada por Murrieta fuera cierta, eso querría decir que PEMEX recibe unos 56 mil millones de pesos para el mantenimiento de su planta y oficinas cada año. Sin embargo, en el gobierno anterior, solo se habló de unos 2000 millones de pesos en gasto de mantenimiento aunque no se precisó la forma en que esos gastos se hacían.  En el caso del complejo de edificios de PEMEX en Marina Nacional,  Colonia Verónica Anzures, del Distrito Federal,  éste fue construido desde 1976, por lo que su sistema de aire acondicionado, basado en varias calderas de entre 300 y 600 caballos de fuerza, es tan antiguo que ya no existen refacciones para sus reparaciones y, por lo mismo, el mantenerlo es cada vez mas costoso. De hecho, según reporta un diario nacional, PEMEX solicitó a la Secretaría de Hacienda “31 millones de pesos sustituirlo”, es decir, para adquirir otro sistema de aire acondicionado –refrigeración y calefacción—en ese complejo de edificios. La solicitud fue hecha en el 2010, pero los recursos al parecer no fueron aprobados.

No es la primera vez que la falta de mantenimiento adecuado ha sido señalada como la causa de alguna explosión o de algún otro tipo de incidente mortal en PEMEX. Sin ir muy lejos, en septiembre del año pasado, en Reynosa, una estación concentradora de gas sufrió una explosión por “acumulación de gases” ocasionando la muerte de unas 23 personas.  En ese momento trascendió a la opinión pública, que el mantenimiento de esa planta esta siendo realizado por “empresas patito”, contratadas por PEMEX para “ahorrar”, recursos , debido a que estas empresas contratan a trabajadores no sindicalizados y sin derechos laborales que además perciben salarios mas bajos.  Esos trabajadores contratados en “outsourcing”, no tiene la capacidad necesaria para llevar acabo tareas que deberán realizar los trabajadores expertos de PEMEX.

No se pierdan a partir del lunes 4 de febrero, la transmisión en vivo de lunes a viernes a las 12:00PM del  Programa “La Carta Robada” por Benjamín Castro  por http://www.elregio.com/
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