6 de diciembre de 2014 — Helga Zepp-LaRouche, fundadora del Instituto Schiller, hizo un emotivo llamado a Estados Unidos para que se una al proceso de construir el Puente Mundial Terrestre —que se está construyendo ahora bajo el liderazgo de China y demás naciones del BRICS— en una presentación ante un público de más de 100 personas, entre diplomáticos, analistas, estudiantes y ciudadanos en la capital de Estados Unidos. El ofrecimiento que hizo el Presidente chino Xi Jinping a Estados Unidos y a Europa para que se unan a este proceso de desarrollo, es “un bote salvavidas para un mundo transatlántico en bancarrota”, dijo Zepp-LaRouche. Pero si el mundo transatlántico se mantiene en su rumbo actual, se dirige hacia una confrontación con Rusia y China, una trayectoria hacia una guerra termonuclear.

Durante su presentación, la señora Zepp-LaRouche explicó el proyecto de desarrollo que recién acaba de publicar Executive Intelligence Review en su Informe Especial “The New Silk Road Becomes the World Land-Bridge” (La Nueva Ruta de la Seda se convierte en el Puente Mundial Terrestre). Explicó los fundamentos de la teoría de economía física de Lyndon LaRouche, sobre la cual se sustenta todo el proyecto, y detalló el concepto científico del papel singular de la humanidad en el aumento de la densidad de flujo energético en la economía, y de ahí su poder sobre la naturaleza.

Mientras hablaba la señora LaRouche, en el mundo entero se ponía de manifiesto la cruda opción que ella describió.

Desde Londres, la OTAN, y el gobierno de Obama salieron con nuevas amenazas de confrontación con Rusia y China, a causa de la determinación de la oligarquía financiera transatlántica de intentar salvar a su sistema en bancarrota mediante el sometimiento de todos los Estados nacionales, y parar el proceso de los BRICS.

En contraste, en Eurasia el proceso del BRICS avanza vigorosamente como se muestra en la inauguración del segundo Corredor Norte-Sur desde Rusia hasta Irán, el nuevo contrato para un ferrocarril de alta velocidad entre China y Malasia, y el avance hacia la inauguración de las obras del nuevo canal transoceánico en Nicaragua, programado para el 22 de diciembre.

Por su naturaleza, el lugar propio de Estados Unidos está en el nuevo mundo que se está creando con el proceso de los BRICS, como lo ha señalado Lyndon LaRouche. El principio de Alexander Hamilton, del Estado nacional constitucional, en cuanto se reactive en el alma de la nación, creará las condiciones para que Estados Unidos se una al BRICS, en el proceso global de desarrollo. La manera en que el proceso del BRICS ha generado optimismo entre la enorme mayoría de la humanidad, es emblemático de lo que tendrá que suceder en Estados Unidos y en Europa en cuanto se tome la decisión correcta y se cambie el rumbo actual. La presentación de la señora LaRouche, que en breve estará disponible en formato de video, será una importante contribución para asegurar que esa decisión se tome a tiempo.