9 de febrero de 2016

Por Juan José Mena Carrizales.

El derecho laboral se encuentra en crisis ante el ataque de los regímenes neoliberales de las últimas décadas. En particular, en este sexenio, se ha desmantelado el denominado apartado “B” del artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM).

Si bien la separación en categorías diversas de los trabajadores que laboran para el gobierno y los que no, ha sido previamente objeto de múltiples análisis y críticas por los estudiosos del tema, en la reforma constitucional promulgada el 26 de febrero de 2013, la mal llamada “Reforma Educativa”, sentó el precedente por el cual el sindicato más grande de latinoamérica, el de los maestros mexicanos, dejó de ser regulado por el histórico artículo 123 CPEUM, en su apartado B, y pasó a ser una materia de trabajo sui generis, regulada por el artículo 73, fracción XXV, el llamado “Servicio Profesional Docente”.

El día de hoy como expectativa de la Reforma Política del DF, promulgada el 29 de enero de 2016, nos encontramos con una situación similar del desmantelamiento del Apartado B del artículo 123 CPEUM, ya que de acuerdo con esta reforma, las relaciones entre los trabajadores y el gobierno del Distrito Federal, ahora entidad federativa supuestamente nueva y próximamente denominada “Ciudad de México”, serán reguladas conforme a la Base XI del Apartado A del artículo 122 CPEUM, es decir por “la ley que expida la nueva legislatura local”.

Si bien la Reforma Política del DF, en su artículo sexto transitorio precave que “los trabajadores de los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial de la Ciudad de México, sus demarcaciones territoriales y sus órganos autónomos, así como de las entidades paraestatales de la Administración Pública local, conservarán los derechos adquiridos”, sabemos de acuerdo a los antecedentes, que esto solo aplicará a los trabajadores en activo, y a los nuevos trabajadores les aplicará probablemente un régimen laboral con derechos disminuidos.

Si bien esta parte de la reforma entra en vigor a partir del día 1 de enero de 2020 (conforme a este mismo artículo transitorio), es tiempo de que los trabajadores del DF, sean informados de que la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, reglamentaria del Apartado B del artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, dejará de ser la norma que regule sus derechos laborales, y actúen.

Sabemos por declaraciones del propio Enrique Peña Nieto, que la Reforma Política del DF, es una creatura del Pacto por México, y entre más la exploramos, más encontramos síntomas de estar infectada por la visión decadente de la ideología económica liberal del Fondo Monetario Internacional, Banco Interamericano de Desarrollo y Banco Mundial, que en medio del hundimiento del sistema financiero transtlántico que se desintegra, prefieren salvar los intereses rentista del pago de la deuda, que la mejora del ser humano, de los trabajadores mexicanos, por ejemplo.

Es el tiempo de que la conciencia de los trabajadores de la Ciudad de México se manifieste y de la lucha por defender los derechos sociales de todos.